¿Qué es el TLC?
El TLC, avanzada del ALCA (Área de Libre Comercio de América), es un proyecto estratégico de anexión y absorción de América Latina y El Caribe. No contempla la integración de nuestros países. Es, como su misma sigla lo dice, una inmensa área para comerciar libremente. Es una versión ampliada del TLCNA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) que ha unido, comercialmente, a Estados Unidos, Canadá y México. Como tal, transfiere el gran capital transnacional al poder de dictar a nuestros gobiernos las políticas macroeconómicas, según sus propios intereses. Pretende la liberalización de los mercados de bienes, de servicios, de inversiones y derechos de propiedad intelectual. Es colocar a nuestro país en la total sumisión financiera, sin tener la menor capacidad de resistencia frente a las grandes corporaciones transnacionales.
Las metas
Tal como se han planificado, primero los TLCs y luego el ALCA, buscan:
* La integración económica del hemisferio.
* La integración de los mercados de capital.
* La eliminación de barreras comerciales y arancelarias.
* La eliminación de barreras a la inversión extranjera.
* Establecer un marco jurídico transnacional para proteger a los inversionistas, por encima de las leyes nacionales.
* La mercatilización de los servicios públicos.
Dentro de no mucho tiempo el ALCA convertirá a nuestra región en la zona más grande de libre comercio: una zona con una población de 800 millones de habitantes y un Producto Bruto Interno (PIB) combinado, de 12 billones de dólares.
El TLC Perú-EEUU ni siquiera contempla un mecanismo que equilibre las enormes asimetrías económicas, financieras y tecnológicas que se dan entre nuestros países ya que no está concebido para integrar -como la Unión Europea, por ejemplo-, sino para asumir. Anexionar y supeditar. El TLC es un proyecto para la absorción y la recolonización del Perú. Tiene la capacidad de beneficiar a unos pocos y lesionar los derechos fundamentales de muchos, de muchísimos.
La apuesta de este proyecto es profundizar e imponer las reglas económicas, políticas y sociales del neoliberalismo en todo el continente, a costa de la desintegración de las economías, las sociedades y las culturas. El Secretario de Estado de George W. Bush, Colin Powell, lo ha expresado de manera inapelable: “Nuestro objetivo es garantizar para las empresas norteamericanas el control de un territorio que va del Polo Ártico hasta la Antártida y libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, a nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio”.
Finalmente la propuesta del ALCA es relativamente sencilla: que los 33 países latinoamericanos y caribeños (con excepción de Cuba), se asocien con EEUU para convertir a la región en el mercado mundial abierto más grande del planeta, con iguales reglas y “oportunidades” para todos los socios, donde se imponga la eficacia y la competitividad. Sin embargo, esa supuesta democracia no es tal. En términos de poder económico, los 33 países del Sur, si juntasen sus economías sólo llegarían a sumar un tercio del PIB de EEUU.
viernes, 10 de agosto de 2007
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