miércoles, 8 de agosto de 2007

Poemas de Darwin Bedoya


la quimera sube por estas escaleras

what is that sound high in the air?
t. s. eliot

sólo puede ser una presencia apocalíptica
la que guarda en su túnica
las palabras de la casa

anoche estuvo impaciente
ayudando al frío
y en plena vigilia salmodiaba su ritual

pero nadie se detuvo
a descansar en ella

es extraña su manera de aguardar

ahora está en cuclillas
sobre el piano olvidado
como esperando un turno
donde es la única de la fila

es la noche y sube
cautelosa al dormitorio
confundiéndose con la sombra de los lienzos
y haciendo de las palabras su ritual
o será que todo esto es pura imaginación
y nadie baja sonriente las gradas



a veces siempre


es en algún momento de la noche
y sobre las rodillas del deseo
donde gime una mujer
hambrienta de sexo

guarda entre sus labios
una palabra
húmeda de tanto aprender
los secretos de su afán

pero no sabe
que bajo su almohada
por un charco gris bulle un diluvio
y el polvo abandona su amorfo disfraz

cuando la hoguera desciende
por los recodos de su piel
muy lentamente
una sombra gotea
nada más.




deseo cumplido


esta tarde la duda ha perdido
el orden de las palabras
entre las páginas del libro
que un día dejó cerrado

ya no reconoce
con la facilidad del tacto
aquel rostro que en las noches horadaba
para guardar a toda prisa los temores

ahora cuida con locura
la prolongación de sus manos
en el fuego
que ella misma ha inventado
engañando por primera vez a la luz del día

todavía conserva el deseo
que delata su colección de sueños
en el fondo de sus oraciones

y en las afueras de su mirada
a medida que va llegando el final del día
los temores logran cruzar
la frontera de sus labios
y un viento leve comienza
ha desplegar el libro



palabra

a mamá panena


los ausentes
no se han ido completitos
permanecen como un aire indefinido

y no hay duda que todavía están aquí
tomando a cucharadas el tiempo
y caminando de puntillas
por las formas del recuerdo

Darwin Bedoya nació en Moquegua en 1974. Profesor de Literatura. Radica y hace literatura en la ciudad de Juliaca Puno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parece muy interesante. Tiene talento Darwin. Me gustaria mas lecturas de Walter Paz y desde luego poemas de Simon Rodriguez y Edwin Ticona. Lo de Gabriel es una opinion atrevida, pero digna de tomarla en cuenta